Antes de empezar algo nuevo, termina algo
Empieza la semana.
Abres el correo.
Después una presentación que dejaste pendiente.
Recuerdas que tienes que revisar un documento.
Alguien te escribe y comienzas otra tarea.
Y, antes de darte cuenta, tienes muchas cosas empezadas… pero pocas terminadas.
A veces nuestro problema no es que tengamos demasiado por hacer.
Es que tenemos demasiadas cosas abiertas al mismo tiempo.
Empezar se siente como avanzar
Hay algo satisfactorio en comenzar una tarea nueva.
Abrimos un documento, hacemos una lista, respondemos los primeros correos o empezamos una presentación y sentimos que estamos avanzando.
Pero cada cosa que dejamos a medias se convierte en otro pendiente al que tendremos que regresar después.
Y poco a poco comenzamos a acumular pequeñas cosas que siguen ocupando nuestra atención:
Un correo que falta responder.
Una cotización que necesita una última revisión.
Una presentación casi terminada.
Un documento que solo necesita aprobación.
Una tarea que lleva varios días en “En proceso”.
Individualmente parecen pequeñas.
Juntas pueden convertirse en mucho ruido.
Lo pendiente también ocupa espacio
No todos nuestros pendientes están frente a nosotros.
Algunos simplemente permanecen en nuestra cabeza.
“Al rato termino eso.”
“No se me puede olvidar enviar aquello.”
“Todavía tengo que revisar ese documento.”
Aunque en ese momento no estemos trabajando en ellos, sabemos que siguen ahí.
Por eso organizar nuestro trabajo no solamente consiste en decidir qué vamos a comenzar.
También necesitamos decidir qué vamos a terminar.
Prueba algo diferente este lunes
Antes de agregar otra tarea a tu lista, revisa lo que ya tienes abierto.
Y hazte una pregunta:
¿Qué puedo terminar hoy en los próximos 15 o 30 minutos?
No tiene que ser la tarea más importante de toda la semana.
Puede ser ese correo que necesita una respuesta.
Ese documento al que solamente le falta una revisión.
Esa tarea que lleva días en “En proceso”.
O esa pequeña decisión que seguimos posponiendo.
Elige una.
Y ciérrala.
Después continúa con lo siguiente.
Las herramientas ayudan, pero nosotros cerramos los ciclos
Hoy tenemos muchas herramientas para organizar nuestro trabajo.
Podemos crear tareas, asignar responsables, establecer fechas, recibir recordatorios y visualizar nuestros pendientes.
Todo eso ayuda.
Pero ninguna herramienta puede tomar por nosotros una decisión muy sencilla:
terminar algo antes de seguir acumulando cosas nuevas.
Una lista perfectamente organizada con veinte tareas abiertas sigue siendo una lista con veinte tareas abiertas.
La tecnología funciona mejor cuando nos ayuda a simplificar nuestro trabajo, no cuando solamente nos ayuda a acumularlo de manera más ordenada.
Así que este lunes, antes de comenzar algo nuevo, intenta cerrar una cosa.
Tal vez terminar una pequeña tarea no transforme toda tu semana.
Pero sí puede darte algo que muchas veces necesitamos para empezar bien:
la sensación de que realmente estamos avanzando.
Buena semana.
En G4 Technology creemos que la tecnología debe ayudarnos a simplificar el trabajo, reducir fricción y dedicar nuestra atención a aquello que realmente genera valor.

